martes, 6 de diciembre de 2016

Visitando el Reyno de Navarra. 4ª Parada "Estella/Lizarra"

Con unos días de retraso pero aprovechando que estamos de fiesta he querido venir a destiempo. He pensado que quizá te apetezca hacer una escapada de última hora y, ¿por qué no?, el destino de mi cuarta parada por tierras navarras puede ser el plan ideal para disfrutar del puente de la Inmaculada Concepción.

¿Conoces Estella? 

Pasé por dicha localidad en prácticamente todos los desplazamientos que hice estando por Navarra y no fue hasta el último día cuando aprovechamos, mi marido y yo, para dedicar unas horas a pasear por las calles de este encantador municipio. Su nombre en euskera es Lizarra. Su principal reclamo es su rico patrimonio histórico-monumental, además de que es ciudad de paso del camino de Santiago, o que está muy cerca de la sierra de Urbasa-Andía (donde puedes visitar el Nacedero del Urederra del que te hablaba en la anterior parada). Entre los lugares que nosotros visitamos se encuentran:
  • Puerta de Castilla. Puerta medieval de entrada a la ciudad. 
Puerta de Castilla
    • Palacio de los Reyes de Navarra. Único ejemplo de arquitectura civil románica que se puede encontrar en esta comunidad y en la actualidad alberga el museo Gustavo de Maetzu.
    • Antiguo Ayuntamiento. Edificio barroco que hoy los juzgados. 
    • Iglesia de San Pedro de la Rúa. Principal iglesia de la ciudad que, entre otras muchas bellezas, posee un fantástico claustro románico.
    Claustro Románico de San Pedro de la Rúa
    • Palacio de los San Cristóbal. Es un edificio de estilo plateresco que hoy acoge la Casa de la Cultura.
    • Palacio del Gobernador. Actual sede del Museo del Carlismo.
    • Puente de la Cárcel. También llamado puente picudo.
    • Iglesia de San Miguel
    • Casa de las Conchas
    Casa de las Conchas
    • Iglesia de San Juan
    • Edificio de la Estación. Que a día de hoy es la estación de autobuses y el lugar en el que se encuentra el Consorcio de Turismo.
    • Convento de Santa Clara
    • Paseo de los Llanos
    Te recomiendo que te hagas con uno de los planos que puedes conseguir en la web de Turismo de Tierra Estella y realices la ruta propuesta. No necesitarás mucho tiempo para llevarte una impresión general del lugar. Y si tienes tiempo acércate también a conocer los monasterios de Iratxe y de Irantzu.

    En Estella además de bonitos monumentos podrás disfrutar de una buena gastronomía. Nosotros así lo comprobamos en el restaurante Katxetas, en el que degustamos un rico menú con productos de la tierra que no nos defraudó.

    Puedes encontrar más información en las siguientes webs:
    Si te animas a ir no olvides contarme después qué te ha parecido. Me gustará saberlo.

    viernes, 25 de noviembre de 2016

    Bacalao al pil pil

    Después de casi un mes sin traer ninguna receta por aquí espero haber acertado al elegir tema. Sí, así es, como ves recupero esta semana mi faceta más cocinilla y vengo a traerte un plato que hace mis delicias y para el que mi estómago parece no tener fondo. 

    Aprendí a prepararlo gracias a mi tía materna, no recuerdo bien cuándo pero seguramente alguno de los muchos días que fui a su casa para que me ayudara con los estudios estando todavía en el instituto, y como veréis no es nada difícil de preparar. 


    Ingredientes (para 2 personas):
    2 filetes de bacalao
    Ajo, aceite y cayena

    Preparación:
    Trocea los filetes de bacalo. 
    En una sartén, o cazuela de barro mejor, se pone a calentar el aceite con una cayena. Se laminan unos ajos, se fríen en él y se reservan. Se pone el bacalao a confitar y, mientras se hace, se va moviendo la cazuela para que el aceite emulsione con la gelatina que suelta el bacalao.
    Cuando esté listo se adorna con los ajos que habíamos guardado y... ¡a disfrutar!

    Curiosidades y consejos:
    Este plato es una receta típica de la cocina vasca. 
    El bacalao puede ser en salazón, que deberás desalar antes, o fresco como el que yo he utilizado. 
    De la cantidad de aceite que pongas dependerá la cantidad de salsa que te salga y yo, la verdad, cada vez intento poner menos porque es peligrosa... El plato tiene un alto contenido calórico, ya no solamente por la cantidad de aceite que lleva, que también, sino porque empiezas a mojar y no ves fin. Yo en una ocasión preparé para dos días y al final me comí todo en el momento (medio bacalao y una barra entera de pan). Todavía me pesa... 
    El uso de la cayena es opcional, si no te gusta la comida con un regustito picante puedes omitirla. 
    ¡Ah! Y la sal no se me ha olvidado, es que normalmente no hace falta añadir porque suele resultar sabrosón de serie. No obstante si te pareciera soso añade un poco.

    viernes, 18 de noviembre de 2016

    Música, Historia, Solidaridad, Rocío... cosas de la vida

    Una semana ausente, unos días diferentes y un montón de eventos vividos que me hacen sentir privilegiada. Disfrutando también de las pequeñas cosas de la vida. Te dejo un resumen:
    • XXVIII Festival de Música Plectro "Villa de Aranjuez". Tuvo lugar el fin de semana del 5-6 de noviembre. En él participaron la Orquesta de Laúdes Españoles "Conde Ansurez" y la Orquesta de Pulso y Púa "Vicente Aleixandre". Fueron dos días en los que la música inundó, del especial sonido producido por las bandurrias, laudes y guitarras, el Auditorio "Joaquín Rodrigo", del Centro Cultural Isabel de Farnesio en el Real Sitio y Villa de Aranjuez. Hubo menos asistentes que en otras ediciones pero eso no impidió que los que vencimos la pereza (y a la lluvia el sábado) disfrutáramos con los variados repertorios que se interpretaron. Obras de Vivaldi, Haendel, Bizet, Albéniz, Granados,...
      Si te lo perdiste y tienes curiosidad por saber de qué te hablo aquí te dejo un vídeo del concierto del domingo. 



    • Simposio Internacional "Carlos III. Las claves de un reinado". Se celebró del 7 al 11 de noviembre también en Aranjuez. Fue una intensa semana llena de conferencias impartidas por reconocidos especialistas en distintas áreas y tres geniales visitas. A mí personalmente me sirvió para desoxidar las neuronas, refrescar un poco la memoria, aprender bastante (que seguro olvidaré rápido) y llevarme una visión general muy completa del reinado del monarca Carlos III. Eso sin contar con que, gracias al simposio, tuve la oportunidad de ver el teatro del Palacio Real de Aranjuez, con el fresco inacabado de Mengs. ¿Lo conoces? Yo hasta la semana pasada tampoco y... ¡es una monería!  

    • Evento Solidario a favor de Project Acchieve. Hasta él me acerqué el sábado para no perder el ritmo. Se celebró en el centro parroquial al que estoy acudiendo habitualmente este curso y, si te apetece, puedes leer una reseña del mismo haciendo click aquí. Disfruté enormemente compartiendo, con la gente de la parroquia, una riquísima comida Nigeriana (no descarto indagar, probar a hacer en casa algún plato y, si el resultado es bueno, publicar la receta). Aunque para mí, gastronomías aparte, lo mejor y más importante es saber que, dentro de mis posibilidades, yo también puse mi pequeño granito de arena para ayudar a ese cole de niños discapacitados. Al final está claro que el poso docente está en mi vida aunque no ejerza la profesión y, aunque no fuera así, creo que tampoco nos viene mal de vez en cuando dejar de mirarnos el ombligo y levantar la vista para descubrir cómo están otros e intentar echarlos una mano. Fue una mañana (o mediodía) muy bonito y feliz. 

    • Rocío de la Misericordia. Considerándome una enamorada de la Reina de las Marismas no quería faltar a este acto. Fue un acierto. El reencuentro con la Hermandad del Rocío de Torrejón de Ardoz allí resultó más especial que fugaz (y mira que fue rápido). No siendo toledana, ni siendo torrejonera, sino madrileña arancetana... no pude evitar sentir incendiado de amor mi corazón al procesionar por las estrechas calles de Toledo junto a la bandera y el simpecado de Torrejón. Entrar en la catedral por la Puerta Santa, o de Reyes, para escuchar la Palabra de Dios, estoy convencida de que fue un regalo que, con la intermediación de su Santísima Madre, me hizo el Señor.

    Como ves estuve bastante entretenida y por eso no me senté a escribir por este rincón. Hubiera intentado aparecer con algo de retraso pero esta semana también anduve liada y finalmente opté por dejarlo pasar. No me lo tengas en cuenta y quédate por aquí esperando mi próxima publicación. ¿Te apetece que hable de algo en particular? ¿Qué prefieres parada navarra o nueva receta?

    viernes, 4 de noviembre de 2016

    Sin intimidad y desnuda en la red. Cansada de Internet.

    Esta semana quizá venga como el tiempo: cambiante y gris. Por un lado, tenía muchas ganas de compartir mi última parada por tierras navarras; por otro, como va llegando el frío, me va dando menos pereza cocinar y también he preparado algunas recetas que espero ir publicando pronto por aquí; y, sin embargo, al final vengo a reflexionar en voz alta y públicamente sobre las muchas dudas que me genera el uso de Internet y su verdadera utilidad. 

    Fuente: Pixabay
    Innegablemente creo que su desarrollo ha sido algo fantástico, que ha facilitado muchísimo el acceso a la información y a la comunicación; que asimismo ha transformado nuestras vidas y nuestras relaciones, o al menos las formas de hacerlo, de forma radical; pero también, en la misma proporción, siento que no es oro todo lo que reluce y que para mí la experiencia no es tan maravillosa. Depende de para qué, de cómo y cuánto se utilice lo veo práctico o no. Te pones a navegar intentando buscar algo concreto y, con frecuencia, lo que más se encuentra es basura. Se pierde un montón de tiempo para algunas cosas porque, a veces, es como buscar una aguja en un pajar. Se regala mucho humo y lo que se puede comprar al final no tiene más calidad, ni está mucho más barato, que lo que puedes adquirir en un negocio local (mientras muchos de estos últimos cierran porque no han querido, o sabido, adaptarse y nos dejan ciudades llenas de locales vacíos y cerrados). Tienes la supuesta comodidad de que todo te llega a casa y a la vez es una forma de tenerte retenido en ella mientras sigues invirtiendo tu tiempo (o tu vida) en conocer un mundo virtual, que cambia a velocidades vertiginosas, y que te hace esclavo de la tecnología (cuando no consigue convertirte en una persona asocial, que vive enganchada a una pantalla, víctima de un consumismo excesivo e innecesario). Y todo ello ¿a qué precio? ¿Gratis? ¡No! Muchas veces a cambio de dejar por el camino otras experiencias reales más gratificantes y de perder por aquí parte de nuestra intimidad. Me cansa que necesiten almacenar información sobre mí, sobre mis gustos, sobre mis amigos... ¡me siento desnuda en la red! 

    Fuente: Pixabay

    ¿Eres capaz de imaginar la cantidad ingente de datos, sobre cada uno de nosotros, que tienen retenidos sin que seamos conscientes? Ya hace años leí un artículo que me hizo pensar, todavía puedes verlo aquí, pero es que desde hace unas semanas, después de la entrevista a Edward Snowden, de Ana Pastor, en el Objetivo, sigo dando vueltas al tema. Nos movemos por aquí a tontas y a locas, sin mirar más allá. Y a mí, aunque pueda parecer lo contrario, me preocupa. De verdad creo que, seguramente yo la primera, no damos a este hecho la importancia que requiere.

    Si sacas beneficio de ello entiendo que te expongas porque es tu medio de vida pero ¿qué ocurre cuando tienes un espacio personal en la red que solamente mantienes como hobby? Da igual que sea una web, un blog, algún perfil en las muchas redes sociales que existen... ¿no te has preguntado nunca qué saco de todo esto? ¿Le resulta útil a alguien? ¿Me sirve a mí de algo, aparte de para mostrarme públicamente e invertir un montón de tiempo? ¡Cuánta información valiosa dejamos por aquí a cambio de nada! Quizá debería plantearme otras miras.

    En mi caso es evidente que no saco dinero de ninguno de mis sitios o perfiles porque, ahora mismo, no están pensados, ni diseñados, con ese objetivo. Simplemente me gusta escribir en ellos para compartir contigo aquello que creo que puede parecerte interesante y lo hago porque me ayuda a mantener la mente distraída y activa. Si bien, también es cierto que, con frecuencia, no puedo evitar pensar que quizá me iría mejor si todas las horas que paso sentada tecleando las aprovechara para otras cosas. O si cambiara mis pretensiones y de aquí en adelante trabajara con intención de sacar algún beneficio.

    ¿Y por qué te digo todo esto hoy? Pues porque es verdad que a veces me gustaría poder confirmar más fehacientemente que hay alguien al otro lado, que me sigue, que espera mi publicación, que me ratifica que el esfuerzo realizado no cae en balde y que la exposición de mi vida personal está recompensada. Miro las estadísticas y veo que recibo visitas, unos días más y otras menos, pero son pocas, muy pocas, menos de las que me gustaría. Y siempre tengo con la sensación de que algunos links desde los que llegan son páginas piratas (no sé si robots). Por eso me planteo si debería reorganizar todo esto. Si te ofreciera un boletín de suscripción con áreas de interés, de forma que solamente recibas las publicaciones de aquellos temas que tú elijas, ¿te parecería más motivador quedarte por aquí?

    Fuente: Pixabay

    Los comentarios sé que cuestan pero, de vez en cuando, tengo igualmente el honor de poder confirmar alguno. ¡Me gustaría hacerlo con más frecuencia! Por cierto, si es el filtro lo que hace que no me escribas quiero que sepas que lo tengo puesto para evitar que se llenen los comentarios de spam. No me responsabilizo de tus opiniones pero suelo aprobar todo porque defiendo la libertad de expresión así que... aunque me gustan las sugerencias y valoraciones positivas, si algún día tus impresiones son negativas siéntete igualmente libre de escribirlas por aquí. Es más... hazlo, por favor. Prefiero comentarios negativos a la ausencia de ellos porque así parece que mis publicaciones generan en ti indiferencia.

    En definitiva, con este post quiero manifestar la desilusión que últimamente me está generando Internet. Me parece muy bueno como medio de trabajo y comunicación pero para llenar los ratos de ocio quizá prefiera otras cosas. Tal vez con el tiempo acabe optando por echar el cierre a este y otros espacios. De momento voy a darme de margen hasta la llegada del año nuevo, que es cuando cumple aniversario el blog. Después ya os contaré, seguramente esté siendo un día de esos en los que ves todo torcido.

    viernes, 28 de octubre de 2016

    Spaghetti con setas y brócoli

    Desde que cambié mi alimentación (puedes leer aquí cuáles son mis hábitos alimenticios) los platos que preparo son algo distintos. Si antes lo habitual para mí era cocinar la pasta con chorizo, jamón, bacon o carne picada; ahora suelo hacerla muchas más veces con verduras. De hecho no llevan carne ni el Käsespätzle, ni los canelones, ni las espirales con quinoa que hasta ahora he publicado. Y me temo que si eres un ávido carnívoro/a esta vez tampoco te va a gustar la propuesta que traigo. Pues que sepas que, si ese es tu caso, me entristece porque te vas a perder una maravillosa receta llena de vitamina C, fibra y con muchas propiedades antiinflamatorias y anticáncer. ¿Ni siquiera eso te va a animar a probarlos?



    Ingredientes (para 2 personas):
    200g de spaghetti
    1 cebolla
    brócoli 
    250g de setas 
    tomate triturado
    Aceite, vino blanco, pimienta negra y sal

    Preparación:
    Se pone a calentar agua salada en una olla mientras se lava y trocea el brócoli. Cuando empiece a hervir se añade y se cuece.
    Una vez listo se saca y se reserva. En ese mismo agua pondremos a continuación a cocer la pasta.
    Cuando la pasta esté en su punto se saca, se quita el agua, se pone un poco de aceite en la cacerola y pone a dorar la cebolla troceada. Se limpian, se laminan  las setas y se incorporan también.
    Se añade el brócoli reservado y un chorrito de vino blanco, dejamos que rehogue todo un par de minutos y volvemos a echar los spaghetti junto a unas cucharadas de tomate triturado. 
    Cuando esté a nuestro gusto, servimos con un poco de pimienta negra molida y a disfrutar con un sencillo y sano plato. Ideal para salir esa tarde a dar un paseo o echar una carrerita.

    Curiosidades y consejos:
    Como siempre que te traiga una receta de pasta el tipo a utilizar se puede cambiar por otros que te gusten más. ¿Eres de macarrones? Pues cuece macarrones, ¿prefieres tallarines? ¡También valen! Solamente ten cuidado sin eliges una con sabores a otras cosas porque entonces no sé cómo puede quedar la mezcla. No siempre el resultado es bueno, te lo digo por experiencia.
    Sé que comienza la temporada de setas y que tenía muchas donde elegir pero esta vez me he quedado con unas cultivadas típicas. Si tú prefieres cambiar mira que no tengan un sabor muy fuerte, no sé cómo van a combinar con el brócoli que tampoco es suave que se diga. Los níscalos quizá le vayan bien pero, por ejemplo, dudaría de los boletus o shitake. Si en vez de setas utilizas champiñón no pasa nada. 
    El vino blanco que suelo poner a mis platos es la manzanilla o el fino.
    El tomate puedes usarlo natural, batido y colado en el momento para quitarle las pieles y pepitas; de lata; o frito si es el que más te gusta y usas habitualmente. El resultado varía entre una opción u otra pero todas son válidas.
    Y volviendo al brócoli... decirte que no he puesto cantidades porque imagino que igual aprovechas y cueces todo lo que tengas. Luego, para este plato en cuestión, selecciona una cabeza pequeña. ¡Y no te olvides de guardar el caldo donde lo prepares, puedes reutilizarlo en otras recetas! Por supuesto que también sirve ese brócoli que te ha sobrado de otro día y con el que ya no sabes qué hacer. En este caso cuece la pasta directamente y engánchate a la receta en el momento de dorar la cebolla. Y si te gusta la verdura durita, mi consejo es que no lo cuezas, mejor saca mini cogollitos y los pones a rehogar con la cebolla directamente. ¡Queda ríquísimo y mantiene mejor sus propiedades! Y a mí, en realidad, así es como más me gusta. 

    ¿Me cuentas cómo los prefieres tú y qué te parece mi propuesta?

    viernes, 21 de octubre de 2016

    Visitando el Reyno de Navarra. 3ª Parada "Nacedero del Urederra"

    ¡Feliz viernes! Ya estoy aquí otra vez. Hace dos semanas te dije que quería hacer una nueva parada y no me refería a dejar una semana en blanco sino que la intención era compartir otro de mis destinos por Navarra y proponerte lo que puede ser una fantástica escapada para estas fechas. Al final el otro día no me fue posible porque, entre que anduve unos días de viaje celebrando mi primer aniversario de bodas y luego tuve visita en casa, no encontré libre el rato necesario para sentarme a escribir. Hoy sí, no me demoro más, voy a desvelarte los secretos del fantástico Nacedero del Urederra.

    Antes de nada comentarte que este lugar fue el impulsor de mis vacaciones por allí. Hace dos años ya quise acercarme y al final me quedé con las ganas. Este verano, que estaba convaleciente por la operación que tuve en junio, busqué un destino "tranquilo" por el que poder pasar al menos una jornada paseando y disfrutando de la naturaleza. Había llegado el momento. Quería comprobar si la belleza de las imágenes observadas por la red eran tales en la realidad, el sitio me inspiraba frescor y tranquilidad, y la verdad es que no me defraudó.  

    Poza en el nacedero del Urederra

    El Nacedero del Urederra se encuentra cerca de Baquedano, en la región de Estella-Lizarra, y el río hace honores a su nombre "agua hermosa". Se trata de una reserva natural, dentro del Parque Natural de Urbasa-Andía, en el valle de Améscoa. El acuífero emerge con una bonita caída y discurre, a continuación, por sus primeros kilómetros, formando nuevas cascadas más pequeñas y preciosas pozas de color turquesa que no dejan impasible a nadie. El recorrido total es de unos 5km y no tiene demasiada dificultad. La variada y rica vegetación, las numerosas hayas que lo acompañan, hacen que, incluso en verano, resulte agradable andar por sus senderos. Ahora en otoño debe ser una fiesta de colores. Sinceramente, es un espectacular enclave

    Si vas con buen tiempo quizá te entren ganas de bañarte en sus aguas pero has de saber que está prohibido, es normal, de lo contrario seguramente su aspecto sería otro mucho más degradado. Y debo avisarte también de que el acceso es limitado, si mal no recuerdo el aforo es de 450 personas diarias así que, si te animas a ir, te recomiendo que reserves antes el día de la visita. Puedes hacerlo pinchando aquí. La entrada es gratuita pero el parking es de pago (3€ por un turismo, da igual que vaya el conductor solo o con 4 acompañantes). Nosotros aprovechamos para comer un bocata que llevamos en la mochila por la zona (hay espacios habilitados) y después subir al balcón de Pilatos, un impresionante mirador desde el que se ve todo el valle. 

    Vistas desde el balcón de Pilatos

    Ya a media tarde cambiamos de aires y nos acercamos a visitar Puente de la Reina, una bonita villa medieval, con un imponente puente románico, que forma parte del camino de Santiago francés.

    Puente Románico en Puente de la Reina

    Si quieres más información sobre alguno de estos espacios puedes asomarte a estas webs:
    ¿Has mirado ya qué fechas tienes libres para ir? 
    ¡No lo dejes, busca hueco en la agenda, te gustará!

    viernes, 7 de octubre de 2016

    Pimientos del piquillo con ventresca

    Así de simple. Hoy toca receta rápida de preparar pero no por eso menos rica. Mientras te voy contando mis andanzas por tierras navarras (la semana que viene me gustaría hacer una nueva parada) voy degustando también productos de la zona y he pensado que estaría bien ir compartiendo algunas de las cosas que preparo. Por eso sus famosos pimientos han sido mis elegidos esta semana.

    Los pimientos del piquillo de Lodosa son los que mayor fama tienen. Proceden de una variedad autóctona de planta y son recolectados manualmente para después asarlos, y envasarlos de forma que, por último, podamos disfrutarlos. Su textura y su intenso sabor hacen la delicia de nuestros paladares, incluso hasta cuando se preparan de una forma tan sencilla como la que te traigo. ¿Te apetece una tapita igual que la mía? ¡Mira que fácil es conseguirla!

    Pimientos del Piquillo de Lodosa con Ventresca


    Ingredientes:
    Pimientos del piquillo
    Ventresca
    aceite de oliva y ajo

    Preparación:
    Se pelan los ajos, se laminan y se doran con un poco de aceite en una sartén. Se añaden los pimientos, cortados en tiras, y se les da unas vueltas para que se mezclen los sabores. Se añade ventresca a gusto y se disfrutan.

    Curiosidades y consejos:
    No te pongo cantidades pero calcula 2-4 pimientos por persona. Yo te recomiendo que hagas todo el tarro y si te sobran puedes ir usándolos para acompañar otros platos. La ventresca la pones en lo que te vayas a comer en el momento.
    Combinan con un montón de alimentos, por lo que puedes utilizarlos como guarnición de pescados, carnes, o echarlos al arroz. Además también resultan deliciosos revueltos, o rellenos si tienes ganas de entretenerte un poco más.
    Puedes servir esta tapa en un platito o, si te apetece más, en unas rebanaditas de pan tostado o tartaletitas. Si optas por esto último en vez de tiras yo trocearía en cachitos más pequeños los pimientos y la ventresca. ¡Ah! Y también sustituir la ventresca por atún.
    Como curiosidad informarte de que los pimientos del piquillo, además de tener pocas calorías y bastante fibra, son ricos en carotenos, potasio y fósforo.
    Y si los quieres originales... fíjate bien en su etiquetado porque no todos tienen la denominación de Lodosa.

    ¿Qué me dices? ¿Los vas a probar? ¿Cuál es la forma en la que más te gustan a ti? Si son rellenos no olvides dejarme en un comentario tu sugerencia que quiero hacerlos pronto así.