lunes, 26 de septiembre de 2016

Visitando el Reyno de Navarra. 2ª Parada "Pamplona/Iruña"

Hace unas semanas te comentaba que había pasado unos agradables días de vacaciones por tierras navarras, te hablaba de la localidad de Los Arcos (si te perdiste la publicación puedes volver a leer por aquí mis impresiones sobre dicha localidad), y hoy, aunque sea con un poco de retraso porque el viernes me fue imposible publicar, quiero compartir contigo las vivencias de la primera excursión:

"Conocer Pamplona, en un día, disfrutando del intento"

Resumiendo la experiencia puedo decir lo mismo que su logo... "Pamplona, ¡me gusta!".

Llegué, con mi marido, a media mañana a la ciudad. Dejamos el coche en el barrio de Azpilagaña y nos subimos paseando, sin saber muy bien por dónde, hasta el centro. Aquello ya empezó a anunciar que sería una maratoniana jornada. Después de visitar la oficina de información y turismo, en la que nos apuntamos a la visita guiada que había por la tarde y que recomiendo indudablemente, nos fuimos a seguir disfrutando de la ciudad pero esta vez ya bien ubicados y con nuestro mapa en la mano.

Aprovechamos antes de comer para recorrer la zona de las murallas y los, algo más, 800m por los que pasan los encierros. La siesta la sustituimos por un paseo hasta la Ciudadela y el Parque de la Taconera. A las 17:00h fuimos a nuestra cita y dejamos que nos deleitaran con la historia de la ciudad y nos descubrieran curiosos detalles que, de no haber sido por la chica que nos guió y cuyo nombre lamento no recordar, jamás hubiésemos conocido. Después, ya agotados, nos bajamos nuevamente caminando hasta el lugar en el que habíamos dejado el coche y emprendimos el camino de vuelta parando a ver la bella y singular ermita de Santa María de Eunate en Muruzábal.

Hubo algunos sitios de Pamplona, como el interior de la catedral de Santa María, el de la iglesia de San Saturnino o la iglesia de San Lorenzo, que me quedé con las ganas de ver (ya tengo motivos para regresar). Tampoco visité el Parque Yamaguchi pero... al menos creo que conseguí llevarme una imagen bastante general de la ciudad e, incluso, hacer una parada en el Sadar. Y, nada, después de aquella cansada pero genial jornada, he pensado que el mejor regalo que podía traerte de allí es esta selección con 5 lugares que, en mi opinión, son imprescindibles conocer:

Imágenes de Pamplona/Iruña

  1. Plaza del Castillo: fue el lugar en el que originariamente terminaban los encierros, desde el siglo XIV hasta la construcción de una plaza de toros estable a mediados del siglo XIX. Actualmente es el centro neurálgico de la ciudad y une el casco histórico con la parte más moderna. Se trata de una gran plaza porticada que alberga lugares tan emblemáticos como, por ejemplo, el Café Iruña o el palacio de los Goyeneche. 
  2. Ayuntamiento: ubicado en el Casco Antiguo, en la actual Plaza Consistorial (que yo personalmente me imaginaba más grande) y punto en el que confluían los tres burgos que Carlos III "El noble" unificó en el siglo XV. Es el lugar desde cuyo balcón principal se lanza el chupinazo que inicia las conocidas fiestas de San Fermín y donde se terminan entonando el famoso "pobre de mí".
  3. Catedral: situada en la parte más alta de la Navarrería. Construída en el mismo lugar en el que hubo antes un templo románico. Fue una de las edificaciones más grandes de la Edad Media, superada únicamente por la catedral de Santiago. Actualmente llama la atención su imponente fachada neoclásica, diseñada por Ventura Rodríguez, fruto de una importante intervención llevada en el siglo XVIII, y contrasta con el interior gótico que esconde (y que yo me perdí :( ).
  4. Ciudadela: en origen fue una fortificación amurallada de uso militar construída, por orden de Felipe II, siguiendo el modelo de la fortaleza de Amberes. En la actualidad se mantiene como jardín y espacio para realizar distintas actividades culturales, de ocio o deportivas. A mí me pareció un lugar ideal por el que echar una carrerita y enlazar desde allí con el parque de la Taconera.
  5. Calle Estafeta: si vas a Pamplona y te acercas al casco histórico... pasarás por ella sí o sí, casi seguro. No es que sea imprescindible visitarla sino que más bien es prácticamente inevitable. En ella vas a encontrar un montón de bares donde hidratarte y reponer fuerzas degustando unos fantásticos pinchos. Nosotros entramos a probar los del Bar Fitero y acertamos 100%. Nos pareció todo riquísimo y lo que pedimos fue: berenjenas con jamón y setas, txistorra, ajoarriero y dos ricas croquetas (una de jamón/huevo y otra de espinacas/gambas). También en esa calle compramos un delicioso cucurucho en la Heladería Larramendi. Y, ya puestos, justo enfrente, en Gurgur, aprovechamos para comprar algunos productos de la tierra (espárragos, mermelada, paté de setas, patxarán...) que todavía están esperando el día en el que formen parte de nuestro menú. 
Y ahora que yo ya te he dejado un pequeño avance porque Pamplona es mucho más que estos cinco sitios... dime... ¿se te han despertado las ganas de organizar una escapada? Si todavía no lo ves claro espera que te cuente cuál fue la siguiente parada. Verlo en verano fue una chulada pero en otoño debe resultar precioso. Así que, ve preparando la maleta y después... 

Ahora que yo ya te he contado mi visita por Iruña...
¿Me cuentas la tuya? ¿Qué sitios recomiendas no perderse?

viernes, 16 de septiembre de 2016

Tortitas Americanas Veganas

Aquí estoy una semana más y... ¿qué crees que traigo hoy? Pues seguramente nada de lo que podrías esperar. No vengo con una valoración de las fiestas de Aranjuez en las que te invitaba a participar a la vuelta de mi descanso (eso lo dejo mejor para los políticos); no vas a poder descubrir todavía la segunda parada de mis vacaciones por tierras Navarras (aunque te prometo que llegará pronto y te doy una pista del siguiente destino: sus encierros son muy famosos); no he preparado una receta salada (que es lo que correspondería después de la macedonia que compartí en agosto) pero sí he estado cocinando, con todo mi amor, una buenísima propuesta dulce.

¿Te imaginas poder disfrutar con unas ricas tortitas americanas sin harina, sin huevo y sin leche? Si no lo ves posible sigue leyendo que igual te interesa mi publicación de hoy. ¡Mira qué delicia! Y te voy a contar ahora mismo cómo puedes hacer unas iguales en casa.

tortitas americanas sin huevo, leche ni harina

Ingredientes (para dos personas):
1 vaso de copos de avena
1 vaso de agua
2 plátanos
2 cucharadas de cacao en polvo *
aceite de coco, canela y azúcar (o sirope de ágave)

Preparación:
Se ponen los copos de avena, el agua, los plátanos, el cacao, la canela y el azúcar (o sirope de ágave)  en el vaso de la batidora. Se bate todo hasta obtener una masa que no debería ser ni excesivamente espesa ni demasiado líquida.
Una vez listo se pone a calentar un poco de aceite de coco en la sartén y, cuando esté humeando, se añade la cantidad necesaria de mezcla como para forma una tortita de medio centímetro de ancha. Se dora por las dos caras y se pasa a hacer lo mismo con las siguientes.
Cuando tengas todas puedes degustarlas.
 
Curiosidades y consejos:
El cacao en polvo es opcional, puedes no ponerlo. Yo te lo recomiendo si te gusta el chocolate.
No te digo cantidades de canela y azúcar porque prefiero que lo añadas a tu gusto. ¿Por qué? Porque dependerá de tu versión. Si usas cacao y es puro deberías poner más que si lo utilizas con azúcar añadido. Si no te gustan las cosas muy dulces y no has puesto cacao puedes, incluso, hacerlas sin azúcar porque el plátano ya endulza (yo las hago así).
Si te apetece puedes poner un poco de azúcar vainillado por encima, como hice yo en las de la foto y que me parecieron ideales para desayunar junto a una buena raja de melón y un zumo de naranja.
¡Ahh! Y si lo del aceite de coco te parece demasiado exótico y no tienes a mano puedes sustuirlo por aceite de oliva o girasol si el anterior te parece muy fuerte.

Si las pruebas igual casi te van a gustar más que las convencionales. Solamente sea porque te van a engordar menos. :)

Y ahora... dime, ¿cuántas tortitas americanas veganas te vas a preparar?

sábado, 10 de septiembre de 2016

Visitando el Reyno de Navarra. 1ª Parada "Los Arcos"

Viernes. Y aunque sea a última hora, tanto que ya es sábado, aquí estoy. ¡Qué ganas tenía de publicar esta semana! ¿Por qué? Porque voy a empezar a destriparte los bellos rincones por los que he estado de visita este verano. El primer destino del que quiero hablarte es un pequeño pueblo de Navarra: Los Arcos. Allí establecimos, mi pareja y yo, el campamento base de nuestra estancia por aquellas tierras. Tuvimos la suerte de estar alojados en la villa cuatro días pero en plenas fiestas. Y por ese motivo, quizá, no pudimos disfrutar como nos hubiera gustado. Teníamos organizadas varias excursiones a diferentes sitios de la zona y reservar una tarde para conocer Los Arcos fue poco. Apenas pudimos ver interiores y nos quedamos con ganas de hacer una visita guiada pero al menos, eso sí, pudimos descubrir el gran espíritu festivo y taurino que hay en la ciudad. ¡Ay si me hubiera pillado en otras circunstancias cómo me hubiera divertido participar en los encierros!

Los Arcos (Navarra) - Encierro

Dar un paseo de reconocimiento es sencillo. Una de las cosas que más me llamó la atención fue lo largo de las calles sobre las que se levanta su trazado. Casi se podría decir que la localidad está conformada por cuatro vías (la de la carretera, la Bajera, la del Medio y la Mayor). Éstas discurren paralelas a la línea que forma el río Odrón y son cruzadas por otras más pequeñas que complementan la villa aportándole gran encanto. Destacando, por supuesto, el carácter que le imponen las numerosas casas blasonadas que se pueden encontrar, especialmente por la calle mayor.

Extracto del plano descargable en la web de turismo de Navarra
Pero para patrimonio espectacular, el edificio más destacado posiblemente sea la iglesia de Santa María. Su interior, me consta, alberga fantásticos retablos de marcado carácter barroco que yo, final y tristemente, no tuve ocasión de ver. Una vez puestos en ruta no te pierdas tampoco la Casa de la Villa del Coso, los portales de Castilla, del Estanco y del Dinero, así como el Convento de las Madres Concepcionistas. Y si tienes ganas de ver alguna exposición puedes dejarte caer por la Casa de la Cultura. El sitio no es grande por lo que, si no hay eventos añadidos, seguramente puedas ver todo sin problema reservando un día. El resto.. ¡ya te iré proponiendo otros lugares para completar el viaje, hay uno muy especial que fue por el que yo decidí elegir Navarra como destino!
Vista de la iglesia de Santa María (Los Arcos, Navarra)
Vista de la iglesia de Santa María
Para tapear te recomiendo probar los ricos pinchos del bar Abascal, aunque también puede ser una buena opción un plato combinado del restaurante Mavi. Y si lo que necesitas es comer a deshora, como nos pasó a nosotros el día que llegamos, siempre te quedará el bar Buen Camino. Hay muchos más negocios de hostelería pero no puedo contarte qué tal están porque los tres mencionados fueron en los que nosotros estuvimos. Si tú te animas a realizar una escapada a esta linda localidad e ir a alguno de ellos me gustaría conocer tu impresión. Y, por supuesto, si descubres otros nuevos... cuéntamelo y así pruebo si algún día regreso.

Para dormir también tienes varias opciones. Nosotros elegimos los apartamentos Jurramendi y la verdad es que estuvimos muy a gusto. Si volvemos seguramente repetiremos.

Y ahora que ya te he contado lo que puedes ver, dónde comer y dormir, te voy a dejar un par de links con más información de interés:

 ¿Te animas a acercarte hasta los Arcos? 
¿Qué más necesitas para preparar tu próxima escapada?

viernes, 2 de septiembre de 2016

Fiestas del Motín de Aranjuez 2016

¡Feliz curso nuevo a todos! Llega septiembre y con él la vuelta a la rutina. ¡Me encanta! Es verdad que desde hace tres años no regreso ahora al trabajo, los dos anteriores porque, lejos de la universidad, estuve como auxiliar administrativo en una empresa de manipulados y en esta ocasión porque lo afronto desde una posición común para muchos en este país: la del desempleado; pero no por eso he perdido la costumbre de llenarme de buenos propósitos, casi incluso más que en enero. Y una de las cosas que me gustaría hacer, después de estas semanas de parón, es seguir reencontrándome contigo por este pequeño rincón personal.

Quiero que sepas que, finalmente, encontré un plan interesante y salí unos días a desconectar y cambiar de aires. La verdad es que estoy deseando contarte por dónde anduve pero... hoy mi intención es otra. ¡Vengo a hacerte una invitación! Si Ketama cantaba "Vente pa' Madrid" ahora mismo entono yo "Vente pa' Aranjuez" (que también está en Madrid). ¿Por qué? Porque hoy comienzan las fiestas del Motín, declaradas de Interés Turístico Internacional.

(https://twitter.com/Ayto_Aranjuez/status/768856083075129345)
¿Qué me dices? ¿Te parece buena mi propuesta? Yo creo que es un plan fantástico para despedir las vacaciones y alejar la, tan mencionada en estas fechas, depresión post-vacacional. 

Si te das prisa llegas a tiempo esta tarde para el pregón pero si no quieres correr, o prefieres venir otro día, quizá pueda apetecerte escuchar un poco de buena música (Amaral, Los Secretos, El Canijo de Jerez y otros conciertos, verbenas y actuaciones de grupos locales); dar una vuelta por el mercado goyesco; rememorar (por desgracia) el asalto a la Casa de Godoy y las escenas que tuvieron lugar en Marzo de 1808 y dieron forma al acontecimiento histórico que conocemos como Motín de Aranjuez. 

Habrá actividades para todos los públicos pero seguro que no todos quedamos satisfechos. Si quieres echar un vistazo o descargar el programa oficial aquí te dejo un enlace:


¡Felices fiestas amigos! 

viernes, 12 de agosto de 2016

Macedonia de frutas

Sé que cada año se nota un poco menos pero se puede seguir diciendo que en agosto se paraliza todo. Sales a la calle y los negocios que no han cerrado por la crisis lo están por vacaciones. Llamas a los amigos y tienes a la mitad fuera disfrutando de unos días de descanso de mar o montaña, en España, en la otra punta del mundo o, los más afortunados, en plan Willy Fog. ¿Y sabes qué? Que yo también tengo ganas de desconectar y por eso hoy vengo a dos cosas: la primera de ellas a compartir una sencilla y sana receta; y la segunda a avisaros de que voy a echar el cierre a este invento durante unas semanas pero que tengo intención de regresar en septiembre. Voy a ver qué puedo hacer, intentaré descubrir algún lugar exótico para contaros la experiencia a la vuelta y si veo que la cosa no cuaja me quedaré disfrutando del verano arancetano porque en casa vagueando también se está muy bien.

Y dicho esto, voy al grano. ¿No tienes ganas de merendar? ¡Mira que rica propuesta!


Ingredientes (para 2 personas):

3 Naranjas
1 Kiwi
Piña
Fresón
Papaya
Preparación:

Se saca el zumo de las naranjas.
Se trocea la fruta. 
Se mezcla todo
Se disfruta.
Curiosidades y consejos: 
Esta receta puedes personalizarla con cualquier fruta que tengas a mano y podríamos decir que es una versión de primavera/verano. En invierno yo suelo poner plátano, pera, mandarina... añade lo que te apetezca, esto es un todo vale.
De algunas cosas no pongo cantidades porque echar todo sería demasiado. Mi consejo es que las pongas a ojo porque nadie mejor que tú controla cuánto puedes comer.
Si no tienes naranja puedes añadir un poco de zumo de naranja de brik, yo suelo tener por casa de los que pone que son de naranjas exprimidas y no empeora mucho.
Si la piña es de lata puedes añadir un poco del caldo. Y en mi caso la compro de la que es sin azúcares añadidos, solamente la piña y su jugo.

Y ahora que ya sabes cómo preparar una sana merienda prepara un tupper y compártelo con la gente que tengas cerca allí donde quiera que estés. ¡Nos vemos muy pronto!

viernes, 5 de agosto de 2016

Hamburguesas de quinoa y judías pintas

En estos días, en los que el gazpacho o el salmorejo se han hecho más que habituales en muchas casas a la hora de comer, la cuestión a resolver es ¿qué hacer de segundo plato? Sé que valdría casi cualquier cosa y que lo más socorrido sería preparar algo de carne o pescado a la plancha pero... ¿y si te pasa como a mí que no quiero tanto de eso? Pues toca arriesgar con propuestas nuevas como la que hoy quiero compartir contigo.

Se trata de unas hamburguesas cuya receta me hizo llegar mi tía en el mes de marzo y que yo no he terminado de animarme a probarlas hasta ahora. Debo confesar que vivía acomodada con mi versión de burgers de avena, porque una vez probé unas de quinoa que no me terminaron de convencer, pero estas son otra cosa, la verdad es que quedan deliciosas. ¿No te parece, así a simple vista, que tienen una pinta estupenda?



Ingredientes (para 4 hamburguesas medianas):
1/2 vaso de quinoa
1/2 vaso de judias pintas
1 cebolla
1 diente de ajo
sal, pimienta, limón y cilantro

Preparación:
Se cuecen en agua salada, por separado, la quinoa y las judías pintas. Una vez listas se pican junto a la cebolla, el ajo, cilantro y un chorreón de zumo de limón.
Se da forma a las hamburguesas y se fríen en la sarten.
Curiosidades y consejos: 
Esta receta, como he dicho, me la hizo llegar una tía mía pero es Javier Moreno quien tiene el vídeo original colgado en su página. Puedes verlo aquí: https://www.facebook.com/JavierMorenoIAnimal/videos/845233332265205/  
En su versión parece que la judía está cruda pero ya te aviso de que yo, inicialmente, intenté hacerlo así y no se picó bien ni me gustó mucho cómo quedaba. Él menciona judía negra pero con ellas me salieron hamburguesas moradas y por eso he preferido utilizar esta vez las pintas. No he podido echarle sésamo porque se me había gastado (ya lo he anotado en la lista de la compra) pero si tú tienes ponle una cucharada que seguro que enriquece.
Si ves que la consistencia es demasiado blanda puedes añadirle un poco de pan rallado para controlarla. Y ahora que ya tienes toda la información... ¿tienes claro lo que vas a cocinar? ¡Anímate y haz estas hamburguesas! 


viernes, 29 de julio de 2016

Ensalada de calabacín, apio, cebolla y frutos secos

Ya casi estamos en el mes de agosto. ¡Espero que el aire acondicionado no te haya abducido todavía y no lo estés pasando muy mal si es que no tienes! Yo aquí sigo disfrutando del verano arancetano con mis dos camisetas aunque, también es verdad y debo confesarlo, el miércoles por la noche sentí algo de calor (dice mi hermana, en tono burlón conmigo, que porque me quito la camiseta de interior para dormir). Quizá por eso hoy (porque ando algo más acalorada que de costumbre) he querido elegir un plato fresquito para compartir. Ideal en estos días de altas temperaturas que estamos viviendo. Así que, venga, no tienes excusas, ve cogiendo la ensaladera, el cuchillo y la tabla de cortar que aquí te dejo un plan de comida de esos que son fáciles y rápidos de preparar, además de ricos y sanos para degustar. En serio... ¿no te apetece probarla?

Ensalada de calabacín, apio, cebolla y frutos secos

Ingredientes (para 2 personas):
1 Calabacín mediano
2 Ramas de apio
1/2 Cebolla Morada
1 ajo
Frutos secos (almendras, anacardos, nueces, pistachos)
Queso ahumado tipo Idiazábal (opcional)
aceite, limón, albahaca, sal y pimienta negra

Preparación:
Se lava y lamina el calabacín. Se lava y se trocea el apio. Se pica la cebolla morada. Y se pone todo en la ensaladera.
Se machacan en el mortero un poco los frutos secos. Se trocea también el queso. Y se añade junto a lo anterior.
Se pican unas hojas de albahaca fresca, se salpimenta y se aliña todo con limón y aceite.

Curiosidades y consejos:
No he puesto cantidades de frutos secos ni de queso porque me gusta que cada uno pueda hacerlo a su gusto.
Los frutos secos puedes cambiarlos por otros que te gusten más o elegir solamente uno de ellos.
El queso es opcional pero lo recomiendo porque da un gusto especial. No obstante, si por algún motivo quieres veganizar el plato, lo consigues fácilmente omitiéndolo.
La receta original la vi en el blog Les receptes del Miquel, donde a su vez se habían fijado en Kooking. Ellos la presentan con una salsa pesto que yo no he hecho pero también puedes probar su versión si te apetece.